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"Esta vez, conseguir una medalla no es un imposible"
A los 26 años, es el mejor nadador argentino y una de las mayores esperanzas nacionales para conseguir una medalla en los próximos Juegos Olímpicos de Atenas. Esta, será su tercera participación en este tipo de competencias y, según, sus propias palabras, "la última": "No me veo compitiendo a los 30 años".
Los cinco aros entrelazados de color amarillo, azul, negro, verde y rojo, que representan a los continentes participantes en los Juegos Olímpicos, están grabados en su pecho izquierdo, bien cerca de su corazón. Este emblema, que fue diseñado por el barón Pierre de Coubertin en 1913, fue adoptado hace más de diez años por José Meolans, quien por tercera vez consecutiva representará a la Argentina e intentará subirse al medallero. Un sueño que, según sus propias palabras, no se puede postergar: "Sin duda, esta será mi última participación. El 22 de junio voy a cumplir 26 años y a los 30, no me veo compitiendo en un Juego Olímpico… Por eso, me estoy preparando como nunca. Depende mucho de cómo me levante ese día, pero soy consciente de que esta vez, conseguir una medalla no es un imposible".
Sincero, sin hacer ninguna declaración explosiva, sin decir una palabra sobre su vida privada: "de eso prefiero no hablar", dice cuando la pregunta involucra a su novia, y sin excederse en sus posibilidades, una de las esperanzas más firmes que tiene la delegación nacional, se hace eco de la confianza que muchos argentinos van a depositar en él cuando el 13 de agosto comience la XXVIII edición de las olimpiadas: "Estoy mucho mejor físicamente y más sólido que en Sydney 2000. Y ni qué hablar de los juegos de Atlanta '96, cuando apenas tenía 18 años... Gané en experiencia, bajé los tiempos y tuve más competencia internacional, con muy buenos resultados. Ahora eso hay que trasladarlo a la pileta para hacer una buena competencia".
Muchos aseguran que José Meolans, el hombre que hace dos años se convirtió en el primer nadador argentino en consagrarse como campeón mundial, que batió ocho récords nacionales, que alzó dos medallas de plata en los juegos de Winnipeg y que ostenta la suma de doce medallas doradas en campeonatos mundiales, será el abanderado de la delegación que desfile el día de la inauguración en el Estadio Olímpico de Atenas. Y así también lo entienden varias empresas argentinas que lo contrataron para que sea la cara visible de sus firmas. Tal es el caso de Arena y Visa, sus dos sponsors desde hace un par de años, a las que recientemente se les sumó Gillette, quien lo eligió para el lanzamiento de la Prestobarba Excel. Un dato para nada menor , ya que significó el debut del nadador como actor de televisión en la tira de Los Roldán, dónde realizará una campaña publicitaria junto al ex jugador de San Lorenzo, Alberto Federico Acosta, el Beto: "Fue algo divertido. Lo bueno es que no tuve que actuar, simplemente tengo que hacer de José Meolans, algo que no me cuesta demasiado" (risas).
-¿Y fue difícil pasar del rol deportivo al actoral?
-No, porque fue algo corto y sencillo, que me llevó un día de grabación. Ahora, lo único que tengo puesto en mi cabeza es entrenar y llegar bien a los Juegos.
-¿Cómo siguen tus entrenamientos? ¿Existe una planificación especial en la recta final de cara a los Juegos?
-Sí, en estos meses que quedan, es fundamental aprovechar el tiempo de la mejor manera. De acá en adelante, tengo planificado hacer una sola competencia, el Nacional de Brasil, que comienza después de la primera semana de mayo. Luego, viene una etapa muy dura que será la última preparación de tres semanas en Sierra Nevada, España. Y 15 o 20 días antes de los Juegos, trataré de estar en algún lugar de Grecia junto a mi entrenador, Orlando Mocagata.
-Antes me dijiste que, seguramente, esta será tu última participación en un Juego Olímpico. ¿Esto te produce algo especial?
-Ahora, no mucho porque estoy a mil pensando en una final olímpica. Te juro que no me desvela tanto conseguir una medalla; el mayor interés y mis mayores energías están puestas en llegar a la final. Ese es el gran objetivo. Después, una vez que estás compitiendo el último día, la medalla llega sola. Pero soy consciente de que la incertidumbre llegará una vez que se acabe la última competencia.
-Imaginemos: la fiesta de cierre de los juegos. La vuelta a casa: ¿cómo sigue la vida de José Meolans?
-Inmediatamente, no cambiará nada. Voy a seguir viviendo en Córdoba con mis padres, Isabel y Raúl, y seguiré compitiendo durante uno o dos años más. Después, no sé muy bien como seguirá mi vida.
-Y estar tantos años como la única gran imagen de la natación argentina, ¿te sirvió para decir: "Tengo el futuro asegurado"?
-No. Cuando deje la natación no me va a quedar otra que salir a laburar (risas). Por suerte, hoy por hoy, puedo decir que vivo de la natación, pero hasta hace un par de años no era así. Siempre tuve el apoyo de mi familia y eso me permitió seguir cuando las cosas estaban realmente mal. Acá tenés que mostrar logros importantes para conseguir un buen sponsor, y eso, muchas veces, llega al final de tu carrera.
-Además, la secretaría no le paga las becas, lo que para muchos es el único ingreso que tienen. ¿Esto se habla entre ustedes?
-Sin duda. Muchas veces los chicos no tenían ni plata para viajar y eso es muy triste. Por suerte ya se pusieron al día. Y ojo que no lo digo por mí. Sería muy hipócrita si dijera que yo me mantengo con esa plata. Pero te aseguro que para algunos deportistas, muchos de los cuales seguramente estarán compitiendo por el país en Atenas, ese es su único ingreso.
-Parece increíble que a pocos meses de los juegos tengan este problema…
-Sí. Lamentablemente, los argentinos nos acordamos tarde de hacer algunas cosas. Yo creo que en realidad, cuando termina un Juego Olímpico, nos tendríamos que poner a trabajar para el que viene. Así, se aprovecharía mucho más el talento de los deportistas argentinos. En cambio, ahora estamos corriendo con estas cosas que, a mi entender, no le hacen muy bien a nadie. Pero bueno, tampoco le podemos echar la culpa a nadie. Vivimos en un país que está saliendo de una crisis muy grande y por ahí no podemos pretender que el deporte sea la prioridad número uno.
-¿Interiormente, sentís que el oro es posible?
-Yo siento que hay muchas posibilidades. Siempre y cuando logre bajar mis tiempos, es posible que llegue a una final. Y estando dentro de los 8 mejores en 50 libres, puedo aspirar al oro. Si uno está en un buen día y hace la carrera perfecta, se puede ganar una medalla. No sé si de oro, de plata o de bronce, pero sueño con ser protagonista.


Sergio Oviedo
fotos: Santiago Turienzo y Gustavo Sancrica
producción: Gabriela Díaz
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Fuente: Revista gente - Mayo 2004
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